Monsieur Privé presenta el Restaurante Adagio de Barcelona de Jordi Herrera (1 Estrella Michelin)

En el corazón del casco antiguo de Barcelona, en el  Carrer Ferrán, una de las vías turísticas más concurridas de la zona, entre el Gran Teatre del Liceu y l'Ajuntament, se encuentra el Restaurante Adagio, la nueva apuesta gastronómica del célebre restaurador poseedor de una Estrella Michelin y Premio Nadal de Gastronomía, Jordi Herrera.

Respaldados por el éxito cosechado durante más de dos décadas, el Restaurante Adagio se abre al público en la planta baja del hotel donde se encuentra con un claro objetivo, ofrecer una experiencia gastronómica única cuyo disfrute haga sentir al comensal como su estuviese en su propia casa.
----
Suprimiendo todo aquello que resultase superfluo, innecesario o que simplemente distrajese la atención del comensal, su decoración destaca por los múltiples elementos arquitectónicos rescatados de la antigua decoración del local combinados con elementos modernos. 

Columnas de hierro forjado conviven con un restaurando mobiliario de época, cuyo rediseño y adaptación a nuestro tiempo ayuda a crear una atmósfera cálida e intimista que invita a dejarse seducir y a quedarse, convirtiéndose de este modo, en el escenario idóneo tanto para una gran comida entre amigos como para una cena romántica. 
---------
La teatralidad y la puesta en escena de cada uno de los platos presentados ayudan a sumergirse de pleno dentro de la filosofía creativa del espacio.

Tanto niños como como adultos son sorprendidos por la original presentación de la carta. Entre plato y plato se puede jugar con ella haciendo la espera mucho más llevadera.
----
La degustación da comienzo con uno de los best sellers de la casa, la piel de patata frita con all i oli y salsa harissa. 

El plato donde es servida es de hierro forjado y tiene forma de corchera, la nota musical empleada como logo tanto por el hotel como por el restaurante.
--- 
Lo que sorprende de la carta es que nada es lo que parece, como si de un juego sensorial se tratase, la vista y el gusto mantienen una apasionada disputa.

Para ilustrar esta singular sensación nada mejor que hacerlo con estos deliciosos calamares a la romana de huevo frito con morcilla, patata y calamar fresco.
----
La maestría del equipo de Jordi Herrera  les permite elaborar platos cuyo aspecto reproduce de forma totalmente fidedigna lo que parece cuando en realidad no lo es. Lo que parece un calamar a la romana es huevo rebozado y los calamares forman parte de la guarnición que los acompaña.
------ 
Aquellos a los que siempre les guste disfrutar de una buena ensalada pueden hacerlo con la ensalada mezclum elaborada a partir de tomate seco y queso de cabra.
----- 
Sería un pecado visitar el Restaurante Adagio e irse sin probar el bonito ahumado al punto con perlas de vermouth.
----  
Lo que parecen huevas de esturión no lo son. Apelando de nuevo al sentido de la vista el célebre y reconocido chef va más allá esferificando el conocido destilado, aportando un toque armónico.
---
El taco de bonito caramelizado con foie y manzana se caracteriza por su divertido juego de texturas y contrastes agridulces. 
---
"Vamos con mucho cuidado cuando alguien nos pide este plato, nos han desaparecido ya más de uno" declara Yolanda Plasencia, gerente del establecimiento, al contemplar nuestra cara de asombro ante esta espectacular puesta en escena de la ternera asada al humo de tomillo

A modo de metáfora visual, el carro de hierro forjado donde es presentada nos invita a llevar a cabo un viaje introspectivo en dirección a un tiempo pretérito.
--------
Las hamburguesas Nikkei vienen acompañadas de un pan artesanal labrado especialmente para ellas, teñido con tinta de calamar. Pese a que en su textura recuerden a la carne, están completamente elaboradas con bonito, cangrejo, langostinos y vegetales.
----- 
La fideua con pulpo y setas resulta un acierto seguro, su cocción al punto y contraste de sabores mar y montaña aportan el punto justo de melosidad al plato.
---
Para no desvelar el halo de misterio que envuelve a los langostinos enculados no hemos querido mostrar su proceso de elaboración. Pese a que se trata de un show cooking en directo, resulta toda una experiencia que debe ser contemplada, al menos una vez en la vida, en primera persona.

A parte de la peculiaridad técnica del plato destacar que el langostino es cocinado de de dentro hacía afuera y es cocinado en su propio jugo. Al ser servido se le añade un poco de cebolla caramelizada.
-------- 
El ceviche peruano al estilo tradicional es elaborado con atún en lugar de corvina. 
--------
Si hasta ahora la puesta en escena había resultado altamente creativa, al legar a los postres se convierte en sublime.

La espuma de crema catalana es presentada en estado semi-compacto y al ser rociada con una mezcla de ron y nitrógeno líquido se hiela convirtiéndose en un delicioso sorbete.
------
Al desaparecer la niebla producida por el nitrogeno líquido servido a -180ºC por arte de magia apareció un coulant de chocolate relleno.
----
Poniendo punto y final a una de los ágapes culinarios más singulares y especiales del año hasta el momento.
----