Monsieur Privé en el 185 Aniversario de Ponche Caballero celebrado en El Puerto de Santa Maria

Con motivo de su 185 Aniversario Ponche Caballero celebró una exclusiva fiesta en el emblemático Castillo de San Marcos, una fortaleza medieval de principios del siglo XII mandada a construir por Alfonso X El Sabío sobre una mezquita árabe a orillas del río Guadalete y que durante unas horas se convirtió en el escenario donde se dio a conocer en exclusiva la nueva botella.

Para la ocasión se congregó a un selecto grupo de medios de comunicación procedentes de todos los puntos del país que fueron alojados en el histórico Monasterio de San Miguel, una congregación religiosa del siglo XVIII con románticas estancias de estilo clásico.

Tras el check-in todo parece ir hacía atrás en el tiempo, nuestros biorritmos se ralentizan y nuestras penas y preocupaciones iban poco a poco quedando relegadas a un discreto segundo plano. A medida que avanzábamos por aquellos majestuosos pasillos de piedra en búsqueda de nuestra habitación todo parecía cobrar otro sentido y visualmente poco a poco nuestra vista se iba adaptando a los códigos estéticos imperantes en otra época. 

Tras deshacer el equipaje ayudado por una doncella me dispuse a abrir un sobre a mi nombre que había encima de la cama acompañado por una de las nuevas botellas de Ponche Caballero, se trataba de mi invitación personal firmada por el mismísimo Don Luis Luengo, Director General de Luis Caballero S.A, para asistir al cóctel y la posterior cena de las efemérides programadas con motivo del 185 Aniversario de su empresa. 
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Tras varios días estudiando el look perfecto, finalmente me decanté por un traje de Viktor & Rolf compuesto por una americana con print ojo de perdiz, bordados con reminiscencias bélicas y medalla en la solapa a juego. Adaptando mi estilo a la estética de la zona, conseguí una apariencia acorde a la solemnidad del momento sin ir excesivamente overdressed

Tras llevar a cabo un pequeño recorrido por los puntos turísticos más conocidos de la zona de la mano del responsable de turismo de la Concejalía de Cultura del Puerto de Santa María, alumbrados por la luz de la luna llena de aquella cálida noche de octubre nos dirigimos hacía el Castillo de San Marcos.

Con sus puertas de hierro forjado abiertas de par en par y una iluminación de ensueño, fuimos recibidos por la comitiva del Ayuntamiento y algunos de los máximos directivos de las bodegas. En su interior todo estaba dispuesto para llevar a cabo un viaje a través de los cinco continentes de procedencia de los botánicos que se emplean para la elaboración del ponche.

Una vez fueron desvelados algunos de los secretos que se esconden detrás de la producción de este licor se ofreció un cóctel en el patio interior donde el servicio de catering "El Faro" una vez más quedó a la altura de su reputada fama ofreciendo un impecable servicio.
Personalidades del ámbito político local, rostros conocidos y lo más granado de alta sociedad gaditana se dio cita junto a un selecto grupo de medios de comunicación invitados para cubrir la noticia. 

Una velada repleta de sorpresas bajo un marco de excepción que transcurrió entre risas y confidencias en la mejor de las compañías.

(De izquierda a derecha posando junto a: Ana Zuazo del periódico El Mundo, Manuel Martín Infante de Jerez de la Frontera, José Antonio Gómez director del periódico Área y la Cadena Cope en Campo de GibraltarCosta del Sol y mi gran amiga Laura Herrador)
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Tras la cena, el broche de oro fue puesto con la actuación en directo de un acróbata aéreo que deleitó a los más de doscientos invitados con un original espectáculo que culminó con la apertura de una de las nuevas botellas de Ponche Caballero sostenido a más de cuarenta metros de altura.

Instantes inolvidables donde el arte en estado puro actuó a modo de hilo conductor uniendo tradición y vanguardia. 

Entre aplausos y una ovación al unísono se puso punto y final a una mágica noche que jamás olvidará ninguno de los asistentes.
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A la mañana siguiente como si de un hermoso sueño del que jamás querer despertar se tratase, "El patio de los naranjos" se convirtió en el escenario elegido para dar comienzo la jornada. 

Los muros que rodean la fuente de base octogonal que preside el patio interior del Monasterio de San Miguel fueron testigo de un opíparo desayuno típico andaluz con el que reponer fuerzas para seguir nuestro camino.

Con una nostálgica mirada al pasado pero sin mirar atrás, pusimos punto y final a un épico cuento de hadas, diciendo adiós no sin antes agradecer el habernos tenido presentes y permitirnos formar parte de la historia de estas ya legendarias bodegas.
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