Monsieur Privé en la presentación de la Chilli Week del Hard Rock Cafe de Plaza Catalunya (Barcelona)

Junto con el emblemático Café Zurich, el Hard Rock Cafe de Barcelona es uno de los principales puntos de encuentro más recurrentes y concurridos de la Ciudad Condal

Convertido en toda una institución, su oferta gastronómica va más allá de una mera carta constituyendo una filosofía basada en un recetario propio inspirado en las culturas de todo el mundo con ingredientes adaptados a los gustos del cliente local.

Partiendo de esta base nació la "Chilli Week" una suculenta y efímera propuesta en homenaje al "Chilli Day" con la que saciar los paladares más exigentes de los amantes del buen chilli

Lejos de lo que pueda parecer, su suave sabor desprende un sin fin de matices que se complementan a la perfección con una acertada dosis de picante. Siguiendo esta fórmula fueron creadas dos variedades de hamburguesas de carne de ternera cubiertas con queso Jack y chilli, hechas al punto sobre las brasas de una parrilla traída expresamente para la ocasión. Su pan de brioche tostado es una delicia y no resta protagonismo al sabor de la carne, como si de un buen vino se tratase, la marida con mucho acierto yuxtaponiendo texturas y aportando suavidad a cada bocado. Como guarnición destacar la generosa ración de patatas Chilli Cheese Fries con salsa de carne y jalapeños que la acompaña en el mismo plato.

Durante la presentación fueron servidos tres tipos de cócteles preparados también con chilli: 1- "El Chocolate Chilli Martini" elaborado a partir de vodka, cacao, caramelo con sal y crema sacudida con hielo sobre una copa recubierta de sirope de chocolate con un suave toque de jalapeños espolvoreados. 2-"El Mexican Mary", una reinvención del bloody mary que contiene tequila, vodka, zumo de tomate condimentado, apio y jalapeño y por último 3-"El Spicy Mango Mojito", un clásico combinado con hojas de menta, rodajas de jalapeños, puré de mango y ron añejo adornados con mini jalapeños y hierba buena.

Dicho esto tan sólo recordaros que tan sólo podréis deleitaros con esta delicia la última semana de febrero! Si os dais prisa podréis descubrir en primera persona esta, casi mística, aventura gastronómica no apta para cualquier paladar.