Monsieur Privé de visita en el exclusivo Spa & Lounge Bali Spirit de Barcelona (C/ Aribau, 59)

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El estrés o el vertiginoso ritmo en el que transcurre nuestro día a día, nos lleva en un sinfín de ocasiones a vernos presos de nuestra propia cotidianidad. La rutina, el trabajo o los niños son, en la mayoría de casos, las principales causas que hacen mella en nuestro organismo y en nuestra salud, provocándonos un desgaste, físico y mental que frecuentemente interrumpe y obstaculiza el transcurso de nuestros quehaceres diarios. Las contracturas y la tensión muscular en todas y cada de una sus variantes suelen ser algunos de los avisos más habituales con los que se manifiesta nuestro cuerpo.

Por regla general tendemos a creer que lo de fuera es siempre mejor que lo de dentro, creyendo que mientras más nos distanciemos del foco de un problema, más fácil será su solución y en consecuencia mejor descansaremos. Un gran error ya que científicamente está demostrado que se está mejor en casa que en ningún sitio.

La empresaria, coach y fisioterapeuta Raquel Jiménez, copropietaria del spa de lujo Bali Spirit de Barcelona lo supo desde desde siempre, por ello decidió formarse en la materia de la mejor de las maneras, viajando por todo el planeta, recogiendo la esencia de esta ciencia milenaria de mano de los mejores maestros del mundo. Un periplo que aún a día de hoy continúa, ya que constantemente se desarrollan nuevas técnicas y la formación de un buen terapeuta debe ser siempre constante. 
Desde hace años puedo dar mi testimonio en primera persona ya que soy cliente habitual del espacio. Pudiendo de primera mano transmitir y hacer saber que la educación y el excelente saber hacer de sus terapeutas y quiroprácticos están a la altura del mejor spa de la India o del mejor hotel cinco estrellas de cualquier ciudad del mundo. Su hermosa decoración te traslada al corazón de Bali y arropa al visitante con una cálida y acogedora atmósfera que durante unas horas le ayuda a olvidar que se encuentras en el corazón de una ciudad como Barcelona.   

Siempre que su disponibilidad y apretada agenda se lo permite, la propia Raquel Jiménez es quien recibe a los pacientes dándoles la bienvenida. Acto seguido les conduce a la sala de espera, lugar en el que suele ofrecerse un refrigerio típico balinés mientras es presentada la carta y una terapeuta realiza un exhaustivo diagnóstico de las necesidades de cada uno. Finalmente, de mutuo acuerdo se escoge el tratamiento a seguir y en pocos minutos el cliente se deja llevar a través de los sentidos.

Cuidando de hasta el más mínimo detalle, la personalización de cada servicio es absoluta, partiendo siempre de los gustos y preferencias personales de cada persona en función de su diagnostico. Desde la elección del aroma de los aceites hasta la temperatura de la cabina, pasando por el hilo musical. La dedicación y entrega en cada tratamiento es absoluta, algo que no pasa desapercibido y que siempre es de agradecer cuando se pone la salud de una persona en manos de terceros.

Para más información no dudéis en visitar su página web.

(Imágenes cortesía de Bali Spirit)